La mariposa de Oriente


ONGs y empresas informativas
junio 11, 2011, 12:20 am
Filed under: Empresas y cooperación al desarrollo, Empresas y entorno

Cada vez hay más periodistas que trabajan en el mundo de la cooperación. Reportajes, fotorreportajes y campañas solidarias. Periodistas que recorren el mundo documentando la labor de las ONGs, que generan herramientas de diálogo en los campos de trabajo, que (y esto es en la mayoría de los casos) diseñan su imagen corporativa con webs, revistas o banderitas de caridad… Cada vez hay también, empresas informativas que colaboran estrechamente con algún segmento de la cooperación y la acción social. Y, por supuesto, nuevas organizaciones (aún pocas) que se dedican a ayudar a este tipo de organizaciones en comunicación.

Sin embargo, como demuestran algunos estudios, la relación entre empresas informativas y ONGs sigue siendo conflictiva. Y salvo algunas excepciones, la información, de denuncia o a veces casi promocional, no suele adecuarse a los criterios de noticiabilidad de la producción periodística. Esto provoca que las ONGs tengan que buscarse su propio camino, su propia audiencia. Y aunque siguen reivindicando un espacio en la agenda setting de los medios, ya rastrean sus propias maneras de generar información y difundirla. Pero la prenda les queda todavía grande. No pueden, por falta de presupuesto o por falta de experiencia, crear sus propios productos adecuados a su misión, a su propia línea editorial.

El Delegado de Cic Batá, Manuel Moreno Barroso, me comentó en una entrevista hace unas semanas, que su organización había tenido buenas experiencias con los medios de comunicación (sobre todo, con las empresas locales). Pero cuando le insté a generalizar me dijo que en la prensa escrita no obtuvieron ningún espacio, ni tampoco en los medios nacionales.  Javier Erro Sala, profesor de la Universidad de Navarra, que ha trabajado durante más de trece años sobre el terreno, piensa que las ONGs no han desarrollado una comunicación acorde con sus principios: social, porque siguen anclados en las viejas estructuras de comunicación sin retroalimentación. Por tanto, podríamos llegar a la conclusión de que la cooperación es un mundo sin explorar por las empresas informativas y la comunicación para las ONGs.

Si partimos de que la acción y la trasformación social es positiva para el desarrollo y la sostenibilidad de los estados, habría que investigar una posible solución.  Por un lado, las empresas informativas no tienen porqué obtener beneficios a la hora de darle voz a este tipo de organizaciones, y, por otro, las ONGs no deberían adecuar sus contenidos informativos a las estructuras noticiosas de los medios de comunicación, perdiendo quizás su misión, visión y objetivos.

La verdad es que la única solución que he encontrado ahora es crear otra organización (por si faltan). Una organización formada por profesionales de la comunicación que sean capaces de apoyar a otras ONGs en materia de comunicación (partiendo de sus objetivos de desarrollo) y, además, creando su propio medio de comunicación (para difundir toda esa información). No es una tarea fácil de conseguir, los comunicadores que formen parte de esta organización necesitan una especialización fuerte: de interculturalidad, de desarrollo, de cooperación, vital…

Pero está en marcha. Se llama Comunicadores por el Cambio. Y su primer proyecto, de comunicación y desarrollo, “Semillas de la Calle” será en Katmandú (Nepal). Tendremos que tratar con una sociedad completamente diferente: con el sistema de castas, con una república maoísta, con los niños en la calle, con tres ONGs  y todo eso en inglés. Ya estamos preparando los papeles para volver con una maleta llena de experiencias.



Ética de la Comunicación
junio 10, 2011, 7:38 pm
Filed under: Empresas y ética, Empresas y entorno, Empresas y regulación

Tuve la oportunidad de asistir al I Congreso Internacional de Ética de la Comunicación, aquí, en nuestra facultad. Olvidé publicar esta crónica en su momento, pero espero que os haga reflexionar sobre las empresas informativas. Desde mi punto de vista, las diversas posturas que salieron a la luz durante los debates coincidían y confluían en un punto: el rechazo absoluto de la excesiva desregulación y liberación de los medios de comunicación.

EL DES-CONCIERTO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

¿Qué es la ética? ¿Dónde se ha quedado la ética? ¿Qué esperan los ciudadanos de los medios de comunicación? La Facultad de Comunicación abre sus puertas al I Congreso Internacional de Ética de la Comunicación para resolver todas estas cuestiones.

 Los medios deben construir una ciudadanía crítica, responsable e informada”, recita Victoria Camps, y fuera, en el campus, sigue lloviendo. Los académicos entre el público quieren oír más; las soluciones y las vías para cambiar el mundo de la comunicación. “El periodismo ciudadano” “La autorregulación” “los Consejos Audiovisuales” “La Wikipedia como ejemplo de que juntos podemos construir el conocimiento”. Las once y media de la mañana. El primer día. Empieza la cuenta atrás.

 Inmanuel Kant y Jürgen Habermas también asistieron todos los días al Congreso. Pero invisibles se ocultaron en los power point, en las mentes e incluso en algún maletín anticuado. Y es que el pasado silenció el presente: el racionalismo, la autodisciplina, el camino erguido y la Aguja Hipodérmica, siempre acompañadas de la coletilla preferida de todos los ponentes: la ética de.

 Pero… ¿cómo podría darse la comunicación ética? Según Hugo Aznar, si las empresas informativas dejaran de reproducir las estructuras de la economía de mercado. Según María Antonieta Rebeil, de la Universidad de Anáhuac en México Norte, omitiendo las escenas violentas de las series policíacas. Y según profesoras como Elena Real, de la UCM, la solución reside en la  institucionalización de la profesión periodística. Y las pelotas se estuvieron tirando de un tejado a otro, tres días seguidos.

 El público, mayoritariamente compuesto de ponentes, también opinaba de forma distinta. Para Dardo Gómez, el problema está en la precariedad del comunicador; para Alsuis “la profesión del periodista está entre la del médico y la de la prostituta”. Y para el único catedrático de Ética de la Comunicación de España, el Dr. Porfidio Barroso Asenjo, la persona más emocional de estas conferencias, todo está en la esencia y disciplina del hombre.

 Así, los tejados de la ciudad se secaron el primer día, pero bien embarrizadas quedaron las empresas informativas, los periodistas, los productores de las series, Antena 3, El Diario de Patricia y el fotoperiodista que capturó a la imagen de Esperanza Aguirre en la camilla del hospital. No han sido pocas las violaciones de los medios por parte de los medios, esa fue nuestra conclusión. Pero tres horas antes de que acabara todo, nos seguía faltando algo. Algo muy importante. 

 No fue lo poético, gracias al profesor Manuel Ángel Vázquez Medel, que nos habló del amor y el diálogo; no fue lo racional y lo filosófico, culminado por Enrique Bonete, profesor de la Universidad de Salamanca; tampoco fue lo publicitario, que bien se resolvió en la ponencia de Manuel Parés Maicas de la Universidad Autónoma de Barcelona, sino la voz de la sociedad. ¿Qué espera la ciudadanía de la ética de los medios de comunicación?

 Es una respuesta difícil, incluso para los académicos y los investigadores aquí presentes. Quizás no se resuelva haciendo encuestas jeroglíficas a los ciudadanos, quizás tampoco experimentando con ellos o tratando de averiguar sus costumbres mediáticas. “La respuesta está en el espacio público, en la política, no en la ética”, y así finalizó el acto con el profesor Francisco Sierra, y con los  periodistas Roberto Montoya y Lola Fernández Palenzuela. Empieza la cuenta hacia delante.

Os dejo con algunas reflexiones de Victoria Camps sobre la educación, una de las ponentes que quizás indagó más en la posibilidad de que los medios re formularan su papel educativo en la sociedad.



¿Somos los periodistas médicos o prostitutas?
junio 9, 2011, 2:57 pm
Filed under: Empresas y ética, Empresas y entorno, Empresas y regulación


Las empresas informativas se enfrentan quizás a una mayor regulación que otras empresas. Su producto es de vital importancia para la sociedad en general: en términos de mercado, en términos culturales, en términos (permítanme la redundancia) sociales, tecnológicos, ecológicos (como vimos en el post anterior), etc. Pero también en términos políticos, jurídicos y, en definitiva, constitucionales. Esto es, la información permite la existencia del Estado Democrático: los ciudadanos tienen que estar informados para votar y controlar a las instituciones públicas que lo conforman. Asimismo, el artículo 20.1 CE en sus apartados a) y d), que recoge las libertades de información y expresión, fundamentales para nosotros, los periodistas, entra en constante conflicto con otros derechos fundamentales:

“La tensión entre los derechos de la personalidad del art. 18 y el de libertad de expresión ha sido contante fuente de conflictos; hasta ahora, la prevalencia de las libertades de expresión ha sido la regla general, y ello no es negativo, las libertades de expresión son básicas en un estado democrático, pero no lo es menos la defensa de la personalidad del ser humano. La libertades de expresión e información, han de estar inspiradas por los principios de veracidad, interés público y tratamiento adecuado de lo que se divulga; la veracidad, que no verdad, exige una comprobación razonable de la noticia, al margen de que puedan producirse errores, y esto también es predicable de los comentarios que se hacen de personas en concreto, y máxime cuando se vierten desde programas televisivos donde se pretende ejercer el derecho a la información”. (Cuestión de honor; por Enrique López, Magistrado)

Así, los periodistas se enfrentan a dos retos: 1) no violar los derechos del honor, la intimidad, la imagen y de los menores y 2) sostener la democracia informando a los ciudadanos y concienciándolos de forma crítica.

En lo que se refiere al primer caso, los ciudadanos pueden, por tanto, reclamar individual o colectivamente (si se trata de un colectivo o asociación afectada) la protección de estos derechos fundamentales, que, como he dicho anteriormente, suelen entrar en conflicto con el derecho de la información. Y es que la consideración social y moral, y dignidad de los individuos es fundamental para la convivencia en la sociedad y, por tanto, para el Estado.

“Nos enfrentamos a programas de televisión en los que se discute sobre la orientación sexual de una persona, o sobre sus relaciones familiares, o sencillamente se siembran dudas sobre todo ello, o vemos cómo se procede a detenciones de personas sin tratar de evitar que se produzca el menor menoscabo de su fama o reputación. El honor es un bien inmaterial, que se asocia al concepto de dignidad humana, que consiste en el buen nombre que tiene una persona por su comportamiento individual y social. El cuestionamiento injusto y desmedido de la fama y reputación de una persona se convierte en la peor de las cárceles. (…) Como diría Ortega y Gasset, hemos evolucionado del honor al contrato como garantía del cumplimento de nuestras obligaciones, pero ello no supone que el honor y su defensa también deban hacerse bajo contrato; una sociedad democrática tiene que garantizar el honor de sus ciudadanos de forma especial, porque el honor y la intimidad conforman la personalidad del ser humano”. (Cuestión de honor; por Enrique López, Magistrado)

Existen posturas críticas, como la de Enrique López, relacionadas con la protección de estos derechos, que a su parecer se violan constantemente por las empresas informativas de forma impune. Y el magistrado apuesta por:

 “una necesaria reforma o incluso sustitución de la ley reguladora de la protección del honor y resto de derechos de la personalidad, la cual data de 1982, y mucho han cambiado las cosas desde aquel momento, tanto en el concepto de la defensa de estos derechos, como en los instrumentos que pueden provocar su lesión.”

Pero existen también posturas contrarias, que defienden, por ejemplo, el uso de cámara oculta para desvelar asuntos de relevancia pública (que suelen ser las postura de los empresarios). Ésta postura suele también apoyar la autorregulación de los medios.

En cuanto al segundo caso; informar, es decir, ofrecer información veraz y relevante públicamente, no puede ser requisito obligatorio para el periodista. Los ciudadanos sólo pueden exigir esta información comprándose un periódico u otro o incluso manifestándolo en voz alta, como la Plataforma Periodismo Ético Ya, no pueden acudir a la justicia.

Sin embargo, por abstracto y absurdo que nos parezca, esto tiene todo su sentido jurídico. Por un lado, materialmente es imposible y, por otro, no se puede coartar a los periodistas a la hora de decir qué y cómo se publica en los medios de comunicación. Con respecto a esto, Joaquín Uribe  dice lo siguiente:

“Más allá del argumento puramente utilitarista, hay que señalar que convertir la veracidad no ya en un requisito para disfrutar de la protección constitucional, sino en una condición de legitimidad de cualquier información atentaría contra el principio de libertad que informa todo el artículo 20 CE. Una cuestión es que la Constitución sólo ampara las informaciones veraces y otra muy distinta que todas las inveraces queden automáticamente prohibidas” (…) “No se trata de perseguir informaciones mendaces, sino informaciones dañinas” (Joaquín Urías, “Lecciones de Derecho de la Información”).

Por tanto, somos los periodistas los que personalmente debemos luchar por la difusión pública de información responsable, frente a las exigencias informativas del mercado, frente a las exigencias de nuestros directivos o frente a las exigencias de los clientes. Reivindicar nuestra función y renovarla, sin atarnos a una regulación demasiado estrecha. Como dijo un profesor de la Pompeu Fabra durante el “Congreso de Ética de la Comunicación” en la Facultad de Comunicación de Sevilla “la profesión de los periodistas está entre la de los médicos y las prostitutas”; no puedes pretender crear normas rígidas para algo tan libre como es la libertad de información.



Εὐρώπη y la sostenibilidad medioambiental
junio 7, 2011, 8:53 pm
Filed under: Empresas y entorno, Empresas y medio ambiente

Lord Anthony Giddens ofreció hace sólo unos días una conferencia en la CEA titulada “Economía y Sociedad”. Entre chiste y chiste sobre alemanes, la idea sobre la que más se reiteró fue la siguiente: Europa es sostenible, Europa va a ser la siguiente PRIMERA POTENCIA MUNDIAL. Sus explicaciones y argumentaciones no fueron pocas. Según el autor, entre el capitalismo frenético de EEUU y la producción masiva de China (que entre otras cosas está provocando su desertificación), sólo queda una potencia potencial que puede resistir: Europa, desarrollada socialmente y eficiente, además de consecuente con el cambio que se avecina en el Orden Mundial, eso de que se nos acaba el petróleo y estamos destruyendo el planeta. Y todo esto, según él, puede verse en las letras pequeñas del Tratado de Lisboa.

Desde la perspectiva del sociólogo británico podríamos aplicar las tres actitudes de los directivos  de empresas a estas potencias mundiales. China tendría una actitud pasiva ante este cambio inevitable “a mi no me toca”. EE UU proactiva “hasta que no se acabe el petróleo, yo quiero más”. Y finalmente, Europa, la mística Europa, que fue llevada a Creta sobre los lomos de un toro blanco, tiene la actitud proactiva ante el cambio. Rastrea continuamente su entorno para adaptar su estrategia y estructura a futuros cambios.

Que las políticas europeas sean sostenibles no se puede negar y más si las comparamos con otras potencias  mundiales, como plantea Giddens. Sólo en España podríamos mencionar cientos de proyectos relacionados con la sostenibilidad del medio ambiente. Véase  el Proyecto Life, financiado por la Unión Europea, por ejemplo. Además, si fuera poco, los medios de comunicación a disposición de la comunidad, contribuyen (no, como muchos otros) mediante su capacidad educativa y formativa a la concienciación social. Eso sí, ¿quién ha visto esos documentales o quien se ha leído esos documentos? Lo que deberíamos revisar, en cambio, es la regulación de las empresas privadas, en concreto de los medios de comunicación. Ideas como que un porcentaje de su espacio se dedicara a la acción medioambiental, sin ir más lejos. Pero no voy a adentrarme en intervenciones estatales, esas que parece que nos asustan tanto, sobre todo, en cuestiones de pluralidad informativa.

Entonces, ¿cómo llevar a cabo una transformación social si los propios medios de comunicación, los periodistas no contribuimos a ello? La disyuntiva más importante, tratándose de empresas informativas, es la rentabilidad del producto frente a la calidad del mismo. Nosotros mismos solemos presenciamos dicha disyuntiva en el día a día: diferenciamos entre películas comerciales y  películas sociales o lo comercial lo entendemos como basura.

Y frente a esto sólo quiero decir dos cosas:

– En un artículo publicado en la Revista Ambietum, revista especializada en el medio ambiente, plantea que existe una demanda real por parte de las audiencias, demostrable en la variedad bastante considerable de revistas especializadas y másters de periodismo y medio ambiente, además del interés social que tienen acontecimientos, fenómenos y desastres naturales, ¿quién no habla del tiempo, por ejemplo?

“En los últimos años, la opinión pública ha mostrado un creciente interés en materia de Medio Ambiente. La demanda social en temas medioambientales está ahí y no existe partido político, organismo público o empresa que no lo tenga en cuenta. Los programas-concurso medioambientales cuentan con una gran aceptación entre el público, así como los documentales y son, sobre todo, los reportajes sobre especies exóticas y en peligro de extinción los que parecen resultar más atractivos a los espectadores”.

Y critica,  en el mismo artículo, el tratamiento por parte de los medios de comunicación:

“Aunque los problemas ambientales tienen cada vez mayor cabida en los medios de comunicación, sigue sin existir una sección específica para estos temas. Las noticias sobre medio ambiente se incluyen, por lo general, en el bloque de Sociedad y pasan a Nacional o a Internacional según su trascendencia. En ocasiones, el tratamiento de este tipo de información por parte de los medios puede llevar a pensar que los temas medioambientales sólo son noticia cuando se trata de mensajes negativos y un ejemplo de ello es la forma como se cubren los convenios internacionales sobre medio ambiente. El acuerdo alcanzado en Johannesburgo, en diciembre de 2002, sobre la eliminación de varios contaminantes orgánicos no logró desplazar a otras noticias, deportivas o políticas, de las primeras páginas y titulares de periódicos o informativos. La mayoría de medios se limitaron a publicar un breve o un resumen de agencias. Sin embargo, las divergencias en torno al Protocolo de Kioto, la falta de acuerdo en la Conferencia de La Haya o la reciente catástrofe ecológica del petrolero Prestige, han sido objeto de numerosos análisis, titulares, entrevistas, reportajes…

Y en segundo lugar, en el libro Comunicando para la solidaridad y la cooperación, editado por el Foro de Comunicación, Educación y Ciudadanía, Joan Ferres i Prats, profesor de los Estudios de Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, plantea en el capítulo “Comunicar y educar desde la cultura audiovisual” a través del estudio de la neurobiología que es posible hacer una televisión educativa, y también llamativa. Entendiendo que esto último se logra activando el componente emocional del cerebro. Dice en relación a esto:

“Probablemente el descubrimiento más significativo realizado durante esta década por la neurociencia tenga que ver con la importancia capital que ha ido adquiriendo el cerebro emocional (…) De los descubrimientos de la neurociencia se desprende que hoy los profesionales de la educación  y la comunicación no pueden garantizar la eficacia de su tarea sin la habilidad para activar las emociones de los interlocutores (…) No cabe duda de que la seducción de las pantallas se explica por la habilidad que demuestran tener los profesionales que las controlan para inducir en ellas estímulos emocionalmente competentes. Y tampoco cabe duda de que las dificultades de los profesionales de la educación para llevar a cabo su tarea de manera satisfactoria se explican en buena medida por su incapacidad para recurrir a estímulos emocionalmente competentes”.

Hay vías, en la Europa que cabalga sobre el toro de la sostenibilidad, para no dejar de lado la educación y la concienciación de las personas en el medio ambiente. No olvidemos que las empresas, las universidades y los estados están supuestamente gobernadas por personas.



Necesidades al orden del día
mayo 22, 2011, 4:58 pm
Filed under: Empresas y entorno

En relación con lo que posteé ayer, navegando por la red me he encontrado una noticia curiosa: la presentación de la nueva sección de política de El País. ¿Se estará poniendo las pilas esta empresa informativa?

Este espacio nuevo, según el artículo, es una nueva plataforma interactiva, donde se trata la política transversalmente, donde priman los comentarios de calidad y no habrá anonimato, un producto dinámico donde cabrá tanto la reflexión como la información a tiempo real y  también los vídeos de análisis político. Sin faltar además una redefinición de la política, como la  acción en beneficio de la sociedad y ¡Política en mayúsculas! Esto es, suma el movimiento ¡Democracia Real Ya! con una buena y rápida gestión empresarial y el resultante-es-la-creación-de-esta-sección-política, nacida hace sólo unos días y presentada hoy mismo (quizás no les dio tiempo, cuando la sacaron).

Así, sin más, en una sola jugada, PRISA parece haber dejado su entorno empresarial bastante atadito: factores sociales (las manifestaciones), factores económicos (puede captar más lectores), factores legales (comentarios personificados) factores ecológicos (la Web respeta el medio ambiente), factores tecnológicos (es la vanguardia en la retroalimentación), y factores POLÍTICOS (en mayúscula).

Estos movimientos sociales, sin embargo, llevan dándose desde hace bastante más tiempo. El asociacionismo político, ya ha actuado otras veces (el ejemplo más claro: Anonymous). Y aunque los grandes medios de comunicación escritos hayan intentado usar las vanguardias informativas para acercarse a la ciudadanía, parece que no habían acertado del todo, porque ahora es cuando están representándola ¿Ha dado PRISA en el clavo? Habrá que esperar. Pero temo que pase lo que suele pasar: que la industria cultural abuse de ello.

Sin embargo, años luz de las expectativas de futuro que podría tener El País, están las de Antena 3. Recientemente, seis facultades de comunicación de España, entre ellas la de Sevilla, han firmado un convenio con dicha cadena. Con este convenio, se prevé que un grupo de alumnos de cada una de estas facultades, elabore un modelo de informativo alternativo a los actuales. Y precisamente desde la Facultad de Sevilla, muchos jóvenes han rechazado la propuesta, ya que va en contra de sus ideales, “Antena 3 se apropia durante los meses de investigación el 50% de los medios de la facultad”, me ha comentado una de las alumnas de las que fue seleccionado.

Así que, supongo que no tengo más remedio que felicitar la gestión de El País. Enhorabuena. Pero pensad. Piensa.

Y os dejo con otra creación audiovisual de un compañero de las manifestaciones en Murcia.



Los tenemos calados, los medios manipulan
mayo 21, 2011, 8:13 pm
Filed under: Empresas y ciudadanía, Empresas y entorno

Como bien sabremos, una empresa informativa es un sistema finalista y abierto, y no puede en ningún caso obviar su entorno para alcanzar sus objetivos. Así que, señores directores  de los medios de comunicación, pónganse las pilas, porque parece que no están escuchando a la sociedad española. Eso es precisamente lo que se escucha en las manifestaciones.

Los medios de comunicación siguen promocionándose como los garantes de la democracia, ¿y ahora qué sucede? La sociedad no cree en esa democracia.

Los medios de comunicación siguen haciendo sus crónicas parlamentarias, porque sale rentable, ¿y ahora qué sucede? La sociedad ya no cree en el Parlamento.

Los medios de comunicación hablan de corrupción y paraísos fiscales, ¿y ahora qué sucede? Precisamente, nada y la sociedad quiere acción.

Los ciudadanos, de todas las edades, que se están manifestando estos días, no se sienten identificados con los medios de comunicación masivos, a pesar de que reconocen su poder, “si entra la policía, el departamento de comunicación se encarga de retransmitirlo a los medios”. Se identifican con otros medios, que parecían no tener mucha audiencia.

Estoy hablando de medios alternativos desde periodismohumano, revista pueblos, periodismo social, Cortina de Humo de Comunicadores por el Cambio etc., cientos de plataformas ciudadanas y medios creados por los propios profesionales de la comunicación, estudiantes universitarios e incluso docentes, cuyos enlaces son los que se están moviendo Twitter, por Facebook…

Eso sí, hay otros enlaces, muy vistos, como un vídeo de youtube titulado “Cristina, la oyente que exigió a RNE respeto para los manifestantes” visto por casi 40.000 personas, donde la aclamada Cristina critica la representación ciudadana de un medio, que además es público. O el vídeo “El Movimiento 15-M “huele a porro” de Intereconomía.

Los medios manipulan, ya nos están poniendo etiquetas, escucho entre las voces que se alzan en Sevilla, y pienso y reitero que es hora de que los medios de comunicación tengan en cuenta el entorno, es mejor para ellos, es mejor para nosotros.



La mariposa de Oriente
mayo 14, 2011, 2:03 pm
Filed under: Empresas y entorno

Después de ver el vídeo, me gustaría en esta primera entrada desintegraros el tema y el concepto sobre el que me toca hablar: la sostenibilidad-de-las-empresas-informativas. Quizás, también defenderlo.

Seguramente, ahora mismo el-concepto-de-sostenibilidad haya dirigido vuestros pensamientos al reciclaje, a las energías renovables, a los materiales compostables, y puede que alguno de vosotros se haya trasladado a un césped suave e idílico. Y seguramente también, casi nadie haya elegido este tema de la asignatura, por esa misma razón: porque con sostenibilidad pensamos en verde.

La sostenibilidad de una empresa se debe aplicar y, de hecho, se aplica, a otras muchas cuestiones: a nivel económico, a nivel cultural, a nivel social y humano… Las acciones de la empresa, como la mariposa del Este del vídeo del Estudio Soho, repercuten sobre un entorno más amplio de lo que a veces nos imaginamos. No se trata sólo de reciclar papel. Como ya se dijo en clase, la teoría empresarial también se apropia del enfoque sistemático: es decir, la empresa es, en palabras del economista chileno  Oscar Johansen, un sistema que se comporta como un todo inseparable y coherente. Sus diferentes partes están interrelacionadas de tal forma que un cambio en una de ellas provoca un cambio en todas las demás y en el sistema total”

Esto es, la-sostenibilidad-de-la-empresa  no se comprendería y no se aplicaría sin la Teoría de Sistemas, sin pensar en el todo. Santa Claus no sería el mismo sin Coca Cola. El mercado armamentístico no sería el mismo sin Alcatel, BBVA o Siemens. Y Tele5 no sería el mismo sin Ana Rosa Quintana. Las empresas influyen en el imaginario social y en la sociedad, en la política y la economía, y también en el medio ambiente. Y por razones éticas, pero también por el propio beneficio de la empresa, conviene responsabilizarse de la armonía ese todo.

Unos llaman a esta tendencia, humanismo empresarial; otros, responsabilidad social corporativa; otros, en cambio, desarrollo integral sostenible o sólo sostenibilidad. Y aclarando algunas visiones radicales: esto no quiere decir que las empresas ahora tengan que dejar de obtener beneficios y tampoco que la empresa deje de pensar en la obtención de beneficios, sino un punto intermedio. Es una visión sobre las empresas que va más allá del cumplimiento de regulaciones ambientales, de despedir o contratar más o menos personas, el objetivo es encontrar el equilibro entre las dimensiones social, económica y ambiental para asegurar la continuidad de la empresa a largo plazo.

¿Y esto cómo se aplica a las empresas informativas? Bien fácil. La empresa informativa, en mayor medida que otras organizaciones, construye las realidades sociales, el imaginario social: la economía, la política, la cultura, el medio ambiente. Los medios de comunicación deben velar por el uso responsable de la información, no generar situaciones alarma social (La Gripe A), no respaldar los intereses de otras empresas (Alfaguara y PRISA), publicar información de interés social (Esperaza Aguirre en la camilla del hospital), sensibilizar a la población en problemas sociales…inmigración, discriminación, pobreza… ¿sigo? Los medios de comunicación deben proteger el sistema democrático, el medio ambiente, la participación de la ciudadanía… Los medios de comunicación tienen muchas tareas pendientes en la sostenibilidad-de-la-empresa. Y ahora, os propongo, volver el vídeo de la mariposa del Este que bate sus alas en el Este.